El chocolate no es sólo un alimento graso y azucarado (“calorías vacías”) como tantos otros. Tiene la ventaja de contener numerosas sustancias beneficiosas para el sistema cardiovascular:
> taninos, que forman parte de los poliofenoles, concretamente los flavonoles, que poseen una acción antioxidante, luchando contra los radicales libres que pueden conducir a las afecciones cardiovasculares.
> vitamina E, betacaroteno y cobre que poseen una acción antioxidante.
> potasio, que disminuye la tensión arterial.
> lípidos hipocolesterolemiantes, sobre todo el chocolate negro.
Ciertos estudios aseguran que un consumo reducido (menos de 10 g/día) es suficiente para beneficiarse de estos efectos protectores.