No vamos a mentir: el chocolate es un alimento calórico, graso y con un alto contenido en azúcar. Sin embargo los estudios demuestran que quienes sufren de sobrepeso o de obesidad son mayoritariamente… ¡poco consumidores de chocolate!
En nuestro país su consumo –tanto en los adultos como en los niños- es bajo, y su contribución en el aporte calórico es reducido (menos de un 4 %). Eso sí, una persona que abuse todos los días ¡verá como el peso se dispara en la báscula!