Si tienes que hacer una cena ligera lo lógico es hagas un buen desayuno y comas bien… ya se sabe “desayuno de reyes, comida de príncipes y cena de pobres!
Desayuno será súper completo: 1 bebida caliente, 1 fruta (en compota, entera o en zumo), 1 lácteo semi desnatado (yogur natural, queso fresco 20%, un vaso de leche, un trozo de queso de Burgos) 30 a 40 g de cereales no azucarados o 40 g de pan + 5 g de mantequilla + 10 g de mermelada ligera.
Comida, será tradicional: de primer plato sopa o verduras, 1 plato de carne o pescado, verduras, o alimentos con alto contenido en fécula, o buen trozo de pan. 1 postre, preferiblemente una fruta o un producto lácteo.
Cena, en casa será frugal, pero rica en fibras y en proteinas: 1 gran plato de sopa casera con verduras variadas pero sin crema, ni queso, 1 huevo duro o 2 lonchas de jamón cocido, 1 yogur o 1 queso blanco.