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Que no empiecen con demasiada fuerza. Es primordial familiarizar al organismo con el trabajo muscular y respiratorio, tan particular de la natación. A demás, al nadar se elimina mucho y, aunque pueda parecer sorprendente, hay que pensar en hidratarse bien. En cambio, más vale no comer demasiado antes de una sesión de natación, ya que se corre el riesgo de guardarlo todo en el estómago. Y para terminar, hay que saber ser paciente, ya que los resultados no se verán enseguida... De todas maneras, a fuerza de perseverancia, se consiguen sorprendentes resultados. | |
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