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Si solamente nadas a braza, corres el riesgo de « gastar » tu espalda, de no progresar y de terminar aburriéndote. Es interesante aprender varios estilos para – por un lado - controlar mejor la respiración y – por otro- para trabajar los diferentes grupos musculares. La braza ejercita los músculos de los pectorales y de los brazos, el crawl refuerza la resistencia y la respiración, la espalda a crowl afina la silueta y la mariposa desarrolla la coordinación. Para aprender, no hay nada mejor que unas clases particulares. Infórmate en las piscinas.
Para trabajar mejor la técnica y la potencia de cada uno de los movimientos, invierte en el material: las paletas afinan y perfilan las piernas, las paddles ejercitan los músculos de los hombros, el pull-buoy refuerza la respiración y el equilibrio, el corcho permite trabajar la respiración y las palpitaciones…
Para progresar, tienes que aumentar la duración e intensidad de tus sesiones y trabajar la regularidad. Añade progresivamente a cada uno de tus entrenamientos algunos minutos y largos. Fíjate un programa preciso con el tiempo para realizarlo y pausas cada vez más cortas. | |
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