En qué cambia todo esto. En el mar, el agua fría y salada, está en continuo movimiento, las corrientes provocan movimientos bajo el agua y en la superficie. E l aire, puro y fresco, recarga los pulmones.
Las virtudes. Las virtudes del agua son las mismas que en la piscina, salvo que en el mar aprovechamos más el frescor del agua, que tonifica los tejidos y quema las calorías; olas y corrientes que ejercen un masaje en profundidad y borran la celulitis, el aire recarga en minerales y oligo-elementos.