¡Odias las mañanas! No tienes ni tiempo ni ganas de hacer nada por la mañana. No tienes nada de apetito ya que este se concentra durante el día.
Sin embargo, a las 11 h te entra hambre y a menudo caes ante la tentación de una tableta de chocolate que te hace aguantar hasta la hora de comer. Nada equilibrado…
1
Publicado por Maren Agirregomezkorta el 06/08/2009