Tu desayuno tiene que ser abundante, variado y tiene que aportar un máximo de proteínas y azucares lentos para compensar la comida de mediodía, casi inexistente. Tu modelo a seguir es el desayuno inglés.
Menú equilibrado
1 té o un café
1 huevo pasado por agua o a la plancha sin grasa.
1/3 de una barra de cereales (70 g)
1 loncha de jamón cocido desgrasado (50 g)
10 g de mantequilla
2 kiwis
1 yogurt natural
= 500 kcal, 28 g de proteínas, 18 g de lípidos, 60 g de carbohidratos