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Buenas noticias: tu celulitis es del tipo infiltrado, ¡es la más fácil de combatir!
¿El problema?
Como muchas mujeres, tienes tendencia a la retención de líquidos por causas hormonales o debido a una insuficiencia venosa.
Tu plan de ataque:
Limitar todos los alimentos que favorecen la retención de líquidos, como la sal o la caseína de los productos lácteos. Por el contrario, aumenta la toma de vitaminas E, C, K y P, flavonoides y proteínas, que mejoran la permeabilidad de los vasos sanguíneos, fluidifican la sangre y disminuyen la formación de edemas.
Consume:
Todo tipo de verduras, semillas germinadas, legumbre (lentejas, guisantes…), arroz integral, pescado azul (atún sardinas, salmón…), marisco, carne magra, huevos, todo tipo de fruta, frutos secos (nueces, almendras…), algunos aceites (de oliva, colza, nuez y pepita de uva), miel y té verde.
Reduce el consumo de:
Sal, cerdo, queso, yogures y queso fresco, y alimentos integrales con alto contenido en fécula.
No consumas:
Las grasas procesadas ni frituras, leche, charcutería, carne roja, carnes y pescados ahumados, platos precocinados (pizzas, lasañas…), galletas, pan, biscotes, bollería ni dulces.