Este verano, seguramente has perdido esos kilitos de más, sin apenas darte cuenta. Con el calor se suele tener menos ganas de comer y se consumen más a menudo verduras, pescados y productos frescos...
Ahora puede que temas que con la vuelta a la rutina y a tu alimentación habitual, tu peso vuelva a aumentar.
No estas equivocada porqué además pronto volverá a hacer frío y tenderás a llevar una vida más sedentaria, que podría incitarte a comer más de la cuenta...
Para evitarlo, tienes una solución: acostúmbrate a tener buenos hábitos alimenticios que te permitirán conservar tu bonita silueta estival.