El trabajo que se realiza en un curso es diferente que en una pista de baile. Se trata por supuesto de efectuar una serie de pasos al ritmo de la música, pero no se queda sólo en eso.
El baile supone en parte una toma de conciencia con su cuerpo. Para nuestro especialista, todo empieza con « la utilización del sistema muscular al servicio de los gestos. La idea es obtener un gesto fluido y suave, sin gastar demasiada energía.».
Los gestos del alumno son cada vez más elegantes gracias al entrenamiento y los movimientos se encadenan más fácilmente. Se utilizan las articulaciones de forma correcta y es lo que da fluidez a los gestos.
La música es el soporte con el que el alumno aprende a conocer su cuerpo y a saber utilizarlo correctamente. Todo el trabajo reposa en la búsqueda del equilibrio, y por tanto de la buena utilización de los músculos y de la energía. Es importante trabajar los abdominales y los glúteos.
Este trabajo es estático, a diferencia del de los miembros superiores e inferiores, que es dinámico. Como soportan el peso del cuerpo, se necesita el trabajo de los muslos y las pantorrillas.