Una gran mayoría de mujeres aumentan de peso cuando tienen un hijo. La causa: los cambios hormonales y la creencia – muy extendida – de que hay que comer dos veces más. Resultado: la mujer embarazada almacena, las caderas se le redondean y se encuentra con algunos kilos de más después del parto. Si estás esperando un bebé o lo acabas de tener, estos consejos son para ti.