Las cifras hablan por sí mismas: las mujeres que dejan de fumar aumentan una media de 3,8 kilos. Al dejar de fumar, disminuye el ritmo del metabolismo de base (gasto energético en descanso), despertando su apetito y su – cada vez mayor – estrés y sensibilidad. Sin embargo, la apuesta vale la pena: el cigarrillo perjudica seriamente a la salud, al bienestar y a la belleza. Para superar esta prueba, ayúdate con nuestros consejos.