-Dar el pecho. No solamente es bueno para el bebé, sino también para ti, ya que facilita la pérdida de peso y de celulitis. Contra esta última, piensa también en aplicarte cremas reductoras mediante un masaje.
-Disminuye los aportes energéticos globales. Acabas de dar a luz y te sientes cansada y frágil. Por ello, una pérdida de 500 gr a la semana es un objetivo razonable. Para adelgazar, conserva una alimentación variada y equilibrada, pero disminuye las cantidades (de 1700 a 1800 kcal/día), evitando los atracones y haciendo una colación (yogur o fruta + pan integral).
-Hacer más deporte. Es indispensable para quemar las grasas y remodelar tu silueta. Da preferencia a las actividades acuáticas y a la gimnasia, y añade un deporte de resistencia, como la marcha, y después pasa el footing o a la bicicleta.