Tu cuerpo cambia
Con la llegada de la menopausia, los ovarios fabrican menos hormonas femeninas. La acumulación de la grasa en las caderas y los muslos disminuye mientras que aumenta en el abdomen. Aumenta la retención de líquidos y ello se deja ver en la silueta.
Aumentan las ganas de picar entre horas
La disminución de los estrógenos aumenta el apetito, y además incrementa la necesidad de compensar el vacío afectivo o las preocupaciones por lo que aumenta la tentación de picar entre horas.
Las grasas se acumulan
¿Tienes la impresión de almacenar todo lo que comes? Es normal: después de los cincuenta años el organismo no gasta tantas calorías, por lo que la grasa tiene tendencia a acumularse. El resultado es que aunque consumas las mismas cantidades que antes, engordas más fácilmente.