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Durante un régimen, los alimentos light pueden resultar de gran ayuda, a condición de saber utilizarlos correctamente:
-Estudia la composición nutricional. Si realmente sufres de sobrepeso, las margarinas y mantequillas light, los productos lácteos aromatizados sin azúcar, los edulcorantes intensos (sacarina, aspartamo) y, en cantidad razonable, los platos cocinados ligeros pueden ayudarte, a condición de no consumirlos sistemáticamente y, sobre todo, si no se aprovecha para duplicar las dosis.
-No te olvides de lo « natural ». Aprende a distinguir en las secciones de alimentos, los alimentos naturalmente poco energéticos, aunque sabrosos. Así, los yogures, la leche o el queso blanco 0% materia grasa no marcan casi diferencia alguna en la balanza: da preferencia a las versiones clásicas (yogur natural, leche semi-descremada y queso blanco a 20%), ligeramente más energéticos, pero claramente más sabrosos. A demás, es preferible un yogur con una cucharada de confitura que un yogur de frutas light... y aprende a apreciar los alimentos sin azúcar ni edulcorante.