Comes cuando tienes tiempo, es decir, no muy a menudo y con un horario irregular. El desayuno es una opción, la comida se transforman en barras de cereales y solamente la cena es más o menos correcto. Al final, esta vida a 100 kilómetros por hora te viene bien: al saltarte las comidas, ingieres menos calorías y piensas que de esta manera, vas a adelgazar. ¡Error! Todos los estudios lo demuestran: una alimentación anárquica provoca un aumento de peso.