


Incluso cuando no disponemos de tiempo, es posible alimentarse bien a lo largo del día. Es una cuestión de organización: -Un desayuno. Levántate antes y tómate tiempo para saborear una bebida caliente, dos rebanadas de pan con un poco de mantequilla y mermelada, una fruta fresca y un yogur. Si no, llévate al trabajo una barra de cereales y un queso blanco para tomarlo entre las 9 y las 10 de la mañana. -Una comida equilibrada. Prepáralo la víspera: 2 ó 3 huevos duros, tomates y pan con cereales; ensalada de salmón ahumado con arroz y champiñones con limón; filetes de pollo, endibia y pan de centeno; bocadillo de jamón de York y hortalizas... -Una merienda, en caso necesario. Manzana o pera + queso blanco. -Una cena mejorada, pero poco grasa. Tómate tu tiempo: potaje, filete de pescado con verduras al vapor, pan con un trozo de queso, yogur, compota de frutas.
| |
| |

|
|
|