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La media-luna y su variante
Esta postura de equilibrio de pie exige fuerza y una concentración mental perfecta. Las posturas de equilibrio desarrollan la fuerza, la agilidad, el control del cuerpo, la tonicidad de los músculos, la coordinación y la concentración. Esta postura no es recomendable durante la menstruación y el embarazo.
La variante de la media luna fortalece las piernas, los hombros y los brazos. También trabaja la columna vertebral y los dorsales. Facilita la respiración, la apertura del torso y aumenta el ritmo cardiaco.
En la práctica:
La luna. Empieza con la postura del triangulo (pies muy separados, pierna derecha girada a 90° hacia el exterior, pierna izquierda 15° hacia el interior, los brazos levantados a la altura de los hombros, palmas de las manos hacia abajo). Flexiona la rodilla derecha y lleva la punta de los dedos de la mano derecha hasta el suelo. Estira la pierna derecha al tiempo que levantas la izquierda hasta que ésta esté paralela al suelo. Mantente el equilibrio con la pierna derecha. Gira el hombro izquierdo hacia atrás y levanta el brazo izquierdo. Mira por encima del hombro. Para abandonar la postura, baja la pierna izquierda hacia el suelo enderezando la derecha y vuelve a la postura inicial.
La variante (cf. foto). Partiendo de la posición inicial, pliega la pierna derecha y levanta el pie hacia arriba. Después pliega el brazo derecho e intenta coger la punta del pie derecho. Levanta un poco más la rodilla y estira el torso al máximo hacia arriba. Al principio no te sentirás a gusto en esta posición y te resultara difícil mirar hacia arriba. Así que en un primer momento, fija un punto en el suelo y mantén la vista. Mantén esta posición durante 5 respiraciones. Repite estos movimientos del otro lado.