 © Dalmas/Sipa
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Tras diez años al servicio del maestro Balenciaga, deja la casa de costura y se lanza en solitario con la ayuda de su mentor.
En 1961, la casa Courrèges abre una boutique en Paris, en el número 48 de la avenida Kléber, con tan sólo dos costureras y su esposa Coqueline.
En pleno periodo "yeye", el país galo concede por primera vez importancia a su juventud. Es el momento de la despreocupación, de la utopía y el futurismo, ¡es la explosión de Courrèges!
Su estilo, intensamente blanco, transparente y luminoso, teñido de una dimensión espiritual (según el modisto), marca los espíritus y la cultura, a través del mundo. Courrèges aparece en el buen momento.
Yves Saint Laurent declara en 1966: "Las cosas ya no han vuelto a ser lo mismo desde la explosión propuesta por André Courrèges."
Foto: Linea prêt-à-porter Courrèges para La Redoute primavera verano 2007