 © Henry Guttmann / Hulton Archive Photo
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A la vuelta del frente, los soldados conservaron el trench, introduciéndolos así en la vida civil. Pasaron los años y el trench seguía conservando su forma inicial. Se compone de 26 piezas de gabardina de diferentes tamaños, además de un cinturón con argollas.
Compuesto de botonadura doble, el trench se declina en los colores tradicionales como el kaki, el beige o el negro. El trench conserva las bandas de tela en el interior de la costura, inicialmente previstas para que se fijara mejor a las piernas y se adaptara mejor al cuerpo. Las mangas de estilo raglán con evillas en los puños y en los hombros (para fijar los galones o para colgar los guantes de cuero, un sombrero o atar la correa de una bolsa) añaden al abrigo un toque chic único.