 Boceto de Ali Mahdavi para Thierry Mugler
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Todo, absolutamente todo puede ser modulable, se puede transformar. Para ir más allá en el arte de la seducción y de la puesta en escena, Mugler se ha centrado en cuatro puntos fundamentales: la mirada, la eterna juventud, la tez y la boca.
Su idea: trabajar las luces y sombras como un nuevo ritual de belleza
En un primer tiempo, las sombras actúan en secreto pero de forma experta para iluminar la piel, ocultar las pequeñas imperfecciones, alisar la tez y transformarla como una “tela de fondo” del rostro. Una vez realzada la epidermis ¡sólo queda sacar a la luz nuestros propios deseos!
Pequeños toques de color y brillo… ¡todo está pensado para hacer una metamorfosis en la belleza de las mujeres más exigentes!