 Making of © Thierry Mugler
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Ahora que Thierry Mugler apuesta por el arte de la metamorfosis a través del maquillaje, ¿qué debemos pensar nuestra relación con la belleza? ¿en qué se basa? La psicóloga Chantal Gingembre, nos proporciona algunas respuestas:
“Los primeros años de vida son esenciales: la atención que los padres presten al niño harán que repercuta en su percepción sobre si mismo y –en el mejor de los casos- hará que se sienta bien aceptado. Si desde el principio tiene la sensación de ser aceptado y querido crecerá en un clima de confianza, en armonía consigo mismo y hará que se sienta “guapo”.
Las primeras atenciones sobre el bebé son esenciales para que no se vea en la necesidad de solicitar continuamente la atención por parte de los demás y para que más tarde no necesite seducir continuamente. Es lo que también construye las relaciones sentimentales.
En la vida, el amor de la pareja también juega un papel predomínante en esta búsqueda de la belleza: al sentirse guapa(o) en los ojos del ser amado se consigue llevar el bienestar interior al rostro. La relación con el maquillaje también está marcada por la confianza en uno mismo: una mujer que se siente guapa –y se haya percibido como tal por todos aquellos que la hayan querido- se maquillará en general poco y bien: no necesitará esconderse tras grandes dosis de maquillaje y se contentará con resaltar sus rasgos."