 © Museo de la Moda y del Textil - Laurent Sully Jaulmes.
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Este vestido forma parte de la última colección de Cristobal Balenciaga (1968).
Su forma es muy audaciosa, aunque refleja el estilo del maestro.
El modelo es de encaje en tonos violetas, y utiliza una construcción con fruncidos, que constituye una ilusión de bolas superpuestas, como en una lámpara china o una topiaria vegetal.
La precisión con la que son trabajados los frunces permite que el vestido se lleve con total armonía.
Foto: Balenciaga, 1961, museo de la Moda y del Textil - Foto: Laurent Sully Jaulmes.