Verino no responde a la imagen estereotipada de un diseñador de moda. A sus 63 años, este gallego de vocación y adoración, es uno de los diseñadores españoles por excelencia. Tiene más de cien tiendas abiertas en todo el mundo. Lleva casi una década elaborando el vino Terras do Gargalo, de la denominación de origen Monterrei y nueve años colaborando en el mundo del interiorismo con Cerámica Saloni.
Hace poco cumpliste 25 años en el mundo de la moda. Te has convertido en un clásico.
Siempre he pretendido ofrecer productos de calidad que no caduquen y que se conviertan en acompañantes durante toda la vida. La sencillez de mis piezas hace que sean tan contemporáneas que puedes ponértelas ahora mismo. Hemos conseguido consolidar un estilo. El otro día se me acercaban señoras que me contaban que tienen ropa mía desde hace mucho tiempo y cada vez que se la ponen les preguntan dónde se la han comprado pensando que son nuevas. Es toda una satisfacción que la ropa que hacemos no pase de moda.
Usted es uno de los pioneros de la moda y de la modernidad en su tierra. ¿Cómo se atrevió a poner en marcha esta aventura? Es que soy un enamorado de mi tierra. Galicia siempre ha tenido un gran potencial que se ha ido perdiendo en la emigración. Además…siempre he sido un poco romántico, y un poco loco. Me considero un emprendedor más que un empresario, porque siempre he buscado los elementos diferenciadores que Galicia aporta y no la rentabilidad inmediata.