Un bebé tranquilo, que se duerme al pecho, engorda de forma regular y no manifiesta ningún tipo de agitación, está suficientemente alimentado. ¡No te precipites sobre el pesa bebé cada vez que acabas de darle el pecho!
Pesarlo una vez a la semana es suficiente e indica la progresión del aumento de peso. Confía en tus instintos maternales: te darás cuenta si se siente bien o no… Un test infalible es fijarse si un bebé moja o ensucia de 5 a 6 pañales al día regularmente.
¡Atención! Las heces del bebé que toma el pecho no son las mismas que las del bebé que toma el biberón. Son de color amarillo oro, huelen poco y pueden presentarse en el pañal en forma de pequeña mancha. No te preocupes: es normal. Un bebé amamantado puede evacuar con poca frecuencia sus heces (cada tres días por ejemplo) sin que ello sea signo de estreñimiento. El estreñimiento se manifiesta por pequeñas heces duras.