Muchas marcas proponen cremas de protección solar específicas para los niños, y algunas incluso para bebés. Tienen la particularidad de ser resistentes al agua y a la arena y están concebidas para limitar al máximo los riesgos de alergias, con un índice de protección anti UVA y UVB elevado, para proteger de forma eficaz la cara y el cuerpo.
Y no olvides algunos gestos prácticos: - Aplica la protección de forma generosa, sin dudar en echar una capa espesa - No te olvides de los lóbulos de las orejas y de la parte superior de los pies - Insiste en los hombros y en el rostro - Añade crema después de cada baño
Atención: ¡un índice elevado no protege durante más tiempo!