1 - Antes de los 3 años, no dejar un bebé al sol (¡o lo menos posible!). 2 - No exponer los niños pequeños al sol durante las horas en las que el sol es más fuerte, aproximadamente entre las 11h y las 16h. 3 - Recordar que el sol es bueno para el organismo. Ayuda a sintetizar la vitamina D, esencial para la fijación del calcio en los huesos. 4 - Proteger los niños con un sombrero, gafas de sol y una camiseta o una camisa fina de manga larga. 5 - Utilizar una protección solar con un índice elevado, preferentemente especial para bebés o niños. 6- Aplicarla ½ hora antes de la exposición al sol para que sea eficaz. 7- Renovar la aplicación cada media hora para los más pequeños (hasta los 3 años) y cada dos horas después de 3 años. 8- Protegerlo incluso cuando esté a la sombra o cuando esté nublado porque el 80% de los UV atraviesa las nubes. 9- Evitar utilizar substancias que sensibilicen aún más la piel al sol: colonias, perfumes… 10- Darle agua a menudo porque los rayos de sol deshidratan el organismo.