¿Cómo conseguirlo? Se debe hacer de forma progresiva. No es cuestión de quitarle el chupete de la noche a la mañana. Es demasiado violento, traumático e ineficaz. Habla con tu niño, explícale porqué es mejor que deje de usarlo. Proponle fijar una fecha para que lo deje definitivamente.
Para conseguirlo, hay que empezar por dejarlo durante el día, por ejemplo, nada de chupete en el colegio, ni para salir a la calle… lo usará sólo en casa, cuando esté cansado o para dormirse…
Si le resulta muy dificil separarse de su querido chupete, proponle guardarlo en tu bolso y dárselo en caso de urgencia. Recompensa sus progresos… ¡pero nada de golosinas!