A pesar de que se den mucho los celos entre hermanos, las peleas tienen otra función diferente: permiten que cada uno de los niños afirme su identidad ante sus hermanos. Si grito, recrimino, te insulto, digo bien claro lo que quiero, me enfado, digo que estoy triste etc. me hago escuchar en la familia: existo.
Las peleas también ponen a prueba los límites de cada uno y los de los otros, además de enfrentarte a la existencia de los otros, también se aprende que si tú pegas o insultas, también puedes recibir…
Observa los animales: habréis visto que dentro de un grupo los más pequeños pasan un montón de tiempo jugando… pero también peleando y poniendo a prueba su agresividad y a hacerse un hueco en el entorno.
Nuestros hijos hacen lo mismo pero de diferente manera. Es una fase importante de la vida siempre y cuando los padres sepan imponer las reglas y límites.