¿Tienes la sensación de que tus hijos se pasan el día discutiendo y estás desbordada? Analiza lo siguiente: ¿Cómo te comportas en tu vida diaria? ¿Sueles gritar? ¿Discutes con tu pareja delante de los niños? ¿Estás pasando por un mal momento? Si es así, reflexiona sobre las posibles soluciones para poner fin al problema.
Háblales a tus hijos de tus problemas sin entrar en detalles que no les conciernen. El hecho de que sean conscientes de tus posibles problemas puede contribuir mucho a calmar la situación.