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Todos los estudios efectuados sobre las circunstancias que provocan un riesgo de muerte súbita del recién nacido insisten en la importancia de la postura a la hora de acostar los bebés.
La postura boca abajo, aconsejada durante mucho tiempo para reducir los riesgos en caso de regurgitación, en la actualidad está desaconsejada. Efectivamente, los bebés recien nacidos todavía no tienen la fuerza de darse la vuelta ni de cambiar de postura en caso de problema.