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Hasta los 2 años, el niño debe dormir en una cuna con barrotes para prevenir cualquier riesgo de caídas.
> Los barrotes de la cuna deben tener un espacio de menos de 6 cm para que el bebé no pueda meter la cabeza, y medir al menos 60 cm para evitar que el bebé trepe.
> El colchón debe ser firme con las dimensiones exactas de la cuna: un colchón demasiado pequeño puede dejar un espacio en el que el bebé puede resbalar y no poder salir.
> El somier debe ser preferentemente de láminas de madera, que reducen la presencia de los ácaros, que favorecen las alergias, especialmente las respiratorias.