A partir de ese periodo, los temores pueden perseverar y bloquearte: angustia de que la cicatriz se abra, temor a sufrir, miedo a que tu cuerpo traumatizado no pueda colmar el deseo de tu pareja… Esa dimensión psicológica y fantasiosa es normal. Tus angustias desaparecerán sólo si hablas con tu pareja. En tus relaciones íntimas, proceded con suavidad, juntos poco a poco y ¡dialogad! Piensa en las caricias y otras maneras de sentir placer que puedan sustituir la penetración hasta que te sientas segura.
Durante esta época, si tu pareja quiere tener relaciones contigo pero tú no te sientes todavía preparada, explícale que estás sensible y porqué no te sientes capaz de responderle en estos momentos. Es muy importa para vuestra relación de pareja que él no se sienta rechazado.
Otra etapa que tienes que superar obligatoriamente es la de aceptar tu cuerpo tras la maternidad.