"Desde que nació mi hija hace tres meses, sólo tengo ojos para ella. Me gustaría dedicarle todo mi tiempo, y tenerla sólo para mí, aunque mi marido se queje mucho. Evidentemente, claro que le quiero, pero prefiero dedicarme por completo a mi bebé…" explica una de nuestras foreras.
Es algo normal. Estás viviendo con tu bebé lo que se denomina fusión madre-hijo. Esta relación única, irremplazable, es completamente natural. El nacimiento no es suficiente para separar dos cuerpos unidos durante nueve meses. Para tu pequeño, ambas formáis uno, y no será consciente de la realidad hasta que tenga unos 8 meses.
Para ti, que ya eres una adulta, se trata de obligarte a ir saliendo poco a poco de esta fase, a pesar de toda la felicidad que esta relación suponga para ti.
> En primer lugar, para dejar que tu bebé adquiera su autonomía.
> En segundo lugar, para recuperar tu status de mujer y amante.
> Finalmente, para que el padre encuentre su lugar y no se sienta excluido.