 © La Redoute
 |
Algunas frases que deberías evitar...
"Si te portas bien, ¡te podrás comer un helado! Si no terminas el plato de judías verdes, ¡no tendrás postre!" La comida no es ni una recompensa ni un castigo. Es una manera de alimentarse, de disfrutar. Pero hacer que el niño relacione verduras con una obligación y lo graso/dulce con una recompensa, es peligroso.
"Sube por las escaleras, te vendrá bien." El niño tiene que moverse, no para adelgazar, sino porque es una buena manera de estar en forma y desahogarse. Es mejor pensar en lo que se disfruta haciendo deporte y no en algo como un castigo por haber comido demasiado.
"Nada de refrescos, ni hamburguesas ni helados." Prohibirle un alimento hace que este se convierta en algo irresistible para él. Estos alimentos tienen que consumirse con moderación, y de manera excepcional (cumpleaños, fiestas familiares…), y por lo demás, no comprarlos, así te evitarás discusiones.
"¿Qué quieres para cenar?" Eres tú la que tiene que decirdir el menú. El niño no está capacitado para eso. Tienes que indicarle qué es bueno para él.