A partir de los 5 meses, tu bebé produce de forma alternativa, vocales y consonantes repetitivas: es el balbuceo o “parloteo” que varía considerablemente de un país a otro. Un bebé español y un bebé francés tienen sus propios « parloteos ». El lenguaje necesita una serie de músculos que tu bebé tiene que trabajar. Al mismo tiempo que los gestos se afirman con el paso de las semanas, el bebé consigue controlar cada vez mejor los músculos de la laringe que actúan sobre las cuerdas vocales. Es fundamental que las personas de su entorno le animen a que vaya más lejos en este fantástico descubrimiento. Tras las vocales, tu bebé empieza a pronunciar sílabas: ba, ma… Te darás cuenta que aparecen las primeras consonantes nasales (b, d, t, p). Debes estar atenta, como lo explica el D. Rufo: « ¡escucha lo que te dice! No hay palabras, pero sí el tono de la frase. Está en la fase del proto-lenguaje». La voz se convierte en un terreno de juego. Al bebé le encanta pronunciar sonidos, sobre todo cuando está solo, en la cuna por ejemplo