Los bebés no necesitan las palabras para comunicar. Sin embargo, es evidente que la vida en comunidad o en grandes familias, facilita el aprendizaje del lenguaje. A los niños les gusta comunicar. Ya te habrás dado cuenta, que en cuanto puede, te sigue y parlotea. En la guardería, los niños están continuamente comunicándose con los demás niños y con los educadores. Pero no todos los niños tienen las mismas necesidades. Algunos niños pueden jugar solos durante mucho tiempo, mientras que otros buscarán continuamente un intercambio verbal. Para nuestro experto, los niños que están en grupo adquieren el lenguaje mucho más deprisa: « El hecho de estar en contacto con varias personas obliga al niño a recurrir al lenguaje para hacerse entender, mientras que en una relación a dos, la comunicación es más implícita».