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El remedio a conocer: Recurrir a productos naturales que incluyan ingredientes de propiedades calmantes. En la práctica: > Mete unas cuantas hojas de camomila en un bol de agua hirviendo para hacer una infusión. Filtra la tisana y déjala enfriar. Después, aplícala con un algodón sobre el culito del bebé. > Haz un ungüento a base de aceite de oliva (2/3) y de agua de cal o polvo de arcilla verde (1/3) y pónselo sobre las zonas enrojecidas. > Para hacerlo todavía más sencillo, aquí tienes una receta rústica: mete en la batidora una patata cruda, pícala bien y aplícala en una cataplasma entre dos compresas sobre la piel irritada del pequeño. | ||||||||||||||||||||
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Publicado por La redacción de Maternidad
el 02/08/2009 | ||||||||||||||||||||
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Las mejores opiniones de los internautas ¿Cuál es ese remedio casero que nunca te falla con tu bebé?
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