|
Es la hora de dormir, pero tu niño aún está inquieto y no para de jugar.
El remedio a conocer:
Darle una bebida o alimento que tenga propiedades calmantes y relajantes.
En la práctica:
> Darle una tisana de flor de azahar. Basta con poner de una a dos cucharillas en una taza de agua bien caliente o en el biberón de tu bebé antes de acostarle.
> Para un niño de más edad, que rechaza la tisana, una gota de azahar concentrado en un terrón de azúcar le hará efecto.
> Más sencillo: una taza de leche caliente con miel, cuya eficacia en materia de sueño está más que demostrada.
No abuses del azúcar. Y si puedes hacer que se lave los dientes antes de ir a la cama ¡mucho mejor!
|