Casarse después de haber tenido un hijo ya no es un sacrilegio. ¡Todo lo contrario! Una novia escoltada por su niña pequeña convertida en dama de honor es una idea muy divertida. ¿Cómo no enternecerse ante un adorable bebé en los brazos de tu mejor amiga?
Los últimos estudios en la materia han mostrado que matrimonio y fecundidad ya no van uno detrás del otro. Por primera vez, en 2006 hubo más del 50% de nacimientos fuera del matrimonio. En comparación con el 10% que hubo en 1979, llegamos a la conclusión de que ha habido un radical cambio de
tendencias en una generación. En aquella época la gente se casaba con 23 años y tenía hijos con 25, mientras que hoy en día la edad media para hacer las dos cosas es 29 años.
Hemos querido indagar en este tema y saber más: ¿por qué casarse si ya se ha tenido un hijo? ¿Cómo lo vive el entorno? ¿Cuáles son las consecuencias para un pequeño cuando su madre se casa con un hombre que no es su
padre?