Se recomienda dar el pecho después del parto: la relación entre la madre y el bebé se realizará de forma mucho más fácil.
En las dos horas que siguen al nacimiento, el reflejo de succión del bebé es muy fuerte. La madre se debe instalar confortablemente, reposando el bebé sobre un cojín bajo el brazo, para evitar que no se repose sobre el vientre.
Además la lactancia favorece las contracciones y ayuda a que el útero recupere su talla normal.
Publicado por La redacción de Maternidad el 06/08/2009