Numerosos estudios han establecido una relación directa entre las condiciones de vida difíciles y la edad de la madre (menos de 18 años, más de 35 años) con los nacimientos prematuros. El profesor Emile Papiernick lo ha puesto en evidencia estableciendo los coeficientes de riesgos de nacimientos prematuros por orden creciente: el trabajo al exterior (al aire libre), subir con frecuencia a pie dos pisos o más, los trayectos largos, hacer un esfuerzo poco habitual, el trabajo con esfuerzo, los viajes largos. Evidentemente si se unen varios de estos factores, el peligro aumenta. En estas situaciones es imprescindible tomar precauciones y descansar lo máximo posible, y si se considera necesario, pedir una baja de trabajo al médico.