Los bebés prematuros respiran de forma irregular. Es necesaria una vigilancia médica intensiva. Sus pulmones no han tenido el tiempo suficiente de formar la secreción de surfactante (que se desarrolla durante el octavo mes de embarazo), una sustancia que permite al tejido pulmonar una actividad completa. En la actualidad existen dos productos que aseguran una mejor respiración a los bebés: en el caso de un nacimiento prematuro, se lleva a cabo una inyección de corticoides a la madre y se administra el surfactante artificial al bebé después del nacimiento, lo que facilita una mejoría de la función respiratoria.