Los bebés prematuros son muy frágiles, (en particular los grandes prematuros) por lo que necesitan vigilancia continua y reciben cuidados aproximadamente cada dos horas. Algunos pueden necesitar intubación que les ayude a respirar. Este tubo permite evacuar las secreciones pulmonares que el bebé no puede expectorar sólo, pues no tiene la fuerza ni el reflejo de toser. A la intubación se añade la fisio respiratoria.