El crecimiento de los niños prematuros varía de unos a otros. Algunos pueden presentar un retraso de crecimiento, dificultades de coordinación de movimientos o del lenguaje, pero en la mayor parte de los casos no hay que preocuparse: el bebé alcanzará a los demás niños nacidos a término, y una vez que vaya al colegio no se notará. Por el contrario, es importante que el niño tenga un seguimiento médico, para poder comparar y evaluar correctamente su crecimiento y sus mejoras, y detectar posibles anomalías.