Para que los niños descubran los beneficios de la fruta, propónsela también fuera de las comidas. A la hora de la merienda o incluso en entremés, ¡verás como sacada de su contexto tradicional y presentada de forma divertiva seguro que sorprendes a tus hijos y se la acaban comiendo!
Los niños a veces se niegan a comer la fruta presentada tal cual, con la piel. Para evitar esta situación, presenta la fruta de manera original. Por ejemplo, pela una manzana o córtala en pequeños trozos o una mandarina en gajos... ¡una bonita presentación siempre es más apetecible!