En principio, una alimentacion equilibrada y variada es suficiente para cubrir las necesidades de los niños en ácidos grasos esenciales omega 3 y en vitaminas.
Los omega 3, necesarios para el buen desarrollo del cerebro y del sistema nervioso se encuentran en la leche materna y en alimentos como el pescado graso, el aceite de colza y de nuez.
Las vitaminas están presentes en todos los alimentos. Se debe adaptar la alimentación a cada estación y a las necesidades del niño. Por ejemplo, en invierno, un momento con más riesgo de resfriados, se recomienda el consumo de cítricos con gran aporte de vitamina C.
Salvo prescripción médica, los comprimidos no son necesarios. Hay que tener en cuenta que un comprimido de 500 mg de vitamina C equivale a 1kg de naranjas.