Por su parte, Coelho felicitó a Mango por su responsabilidad social y por su manera de utilizar la
moda como vehículo de comunicación para asuntos que no consisten sólo en la apariencia.
El escritor explicó también cómo nació la idea del
“Instituto Paulo Coelho”, cuya financiación proviene exclusivamente de los derechos de autor del escritor, de la mano de su mujer para así poder hacer algo por la humanidad. En palabras de Paulo: “Era imposible cambiar mi país, mi estado, mi barrio, pero si podía cambiar mi calle. Al final de nuestra calle había una favela, fuimos para ver si necesitaban ayuda y como así era, empezamos el proyecto con 80
niños. Comida, amor y educación es lo que encuentran ahora los ya 430 niños que acoge la fundación mientras las madres trabajan, por la noche vuelven a sus familias con otro brillo en los ojos que esperemos las ayude a cambiar”.