Resulta difícil de admitir, pero efectivamente te das cuenta que acumulas desventuras amorosas. Puede ocurrir que caigas una o dos veces en el mismo tipo de hombre, pero a la larga hay que ser realista: en cierto modo eres responsable de lo que te ocurre. ¡Todo tiene solución, tampoco hay que ser fatalistas y en el amor todo es posible!
Haz el esfuerzo de comprender las razones que te conducen a ese tipo de aventuras y conseguirás cambiar las cosas en tu favor…